El Real Madrid suma los primeros tres puntos de la fase liguera de la UCL frente a un Inter de Milán que, pese a dominar, pagó caro sus errores y pudo salir goleado del Bernabéu de no ser por la falta de acierto de los blanco.
Los de Chivu llevó la iniciativa durante buena parte del primer acto, pero pagó muy caros sus errores ante un Real Madrid mucho más efectivo. Mbappé aprovechó una pérdida de Bisseck para abrir el marcador e igualar a Raúl Gonzalez con 71 goles en la UEFA Champions League, y Valverde castigó posteriormente un fallo de Josep Martínez para colocar el 2-0. El Inter de Milán trataron de reaccionar mediante el dominio del balón y las superioridades en el centro del campo, aunque se encontraron con un Courtois seguro y un conjunto blanco que supo replegarse y proteger su ventaja hasta el descanso.
En el segundo acto el Real Madrid tuvo oportunidades de sobra para sentenciar al Inter de Milán, pero perdonó una y otra vez hasta convertir un partido que pudo terminar en goleada en un final de sufrimiento. Mbappé, Bellingham y Brahim tuvieron en sus botas el tercero ante un Josep Martínez que se rehízo de su error en el primer acto. Tanto perdonaron los blancos que Carlos Augusto recortó distancias en el 77′ y obligó a los de Mourinho a resistir el último empuje nerazzurro para asegurar la primera victoria en la fase liguera de la UCL.
Primer tiempo: El Real Madrid no perdona y se salva por los errores del Inter
El Real Madrid sufrió la intensidad del Inter de Milán desde el inicio. Los de Chivu buscaron el balón y el control, saliendo con una marcha más que los blancos y llegando a testar a Courtois en los primeros minutos. Los de Mourinho sudaron para mantener la igualdad debido a su juego lento, poco combinativo y a la falta de ideas para generar ocasiones de peligro. Sin embargo, tras un error de Bisseck, el Real Madrid recuperó en la frontal y Brahim asistió a Mbappé para inaugurar el marcador en el 14′.
El Inter trató de responder inmediatamente hasta en dos ocasiones, pero el portero belga sostuvo a su equipo, que, pese a su inocuo juego, mandaba en el luminoso. Vinícius quiso su gol en el 20′, pero la zaga nerazzurra lo mantuvo a raya y solventó otro error en la entrega de los italianos.
Los desaciertos continuaron para los de Chivu y, tras otro error, esta vez de Josep Martínez, Valverde presionó al portero y consiguió arrebatarle el balón para hacer el segundo en el 23′.
Ante la desafortunada situación de los visitantes, el Real Madrid ganó solidez y convencimiento momentáneamente. Sin embargo, el Inter de Milán no perdió la concentración y se hizo de nuevo con el control del encuentro. Los italianos llevaron la iniciativa con decisión, aprovechando los cinco centrocampistas sobre el césped, creando superioridades en cada combinación y acechando el área de Courtois. Curtis Jones llegó a rozar el larguero en el 36′ con un disparo forzado desde la frontal, pero, con el paso de los minutos, el repliegue de los blancos complicó que los milaneses pudieran generar mucho más allá del centro del campo.
Los de Mourinho optaron por un enfoque defensivo, una buena lectura teniendo en cuenta el marcador. Aunque los de Chivu no cesaron en su intento por quebrantar la zaga del Real Madrid, el trabajo defensivo mantuvo a raya a los italianos. Los locales buscaron poner tierra de por medio a través de los contraataques y cerca estuvieron de hacerlo al borde del descanso.
Mbappé arrancó la moto y se introdujo en el área por la izquierda, pero Josep Martínez detuvo el potente disparo del francés y, en el rechace, le arrebató el gol a Bellingham. Finalmente, tras un nuevo rechace, Brahim se topó con Bastoni, quien puso fin a la última jugada del primer acto.
Segundo tiempo: El Real Madrid perdona la goleada y acaba sufriendo
Tras la reanudación y con Stones en lugar de Pavard en las filas italianas, la sintonía del encuentro no varió: el Inter de Milán era el dueño del balón y de la iniciativa ante un Real Madrid replegado y expectante. Mbappé tuvo el tercero en los primeros minutos en una jugada marca de la casa, con una galopada de escándalo que el arquero interista acabó desbaratando. Del mismo modo, Courtois sostuvo a los de Mourinho hasta en tres ocasiones durante los primeros diez minutos del segundo acto.
En el 57′, Brahim se inventó una magnífica jugada para deshacerse de sus marcas y puso un centro al segundo palo para que Bellingham rematase a placer. Sin embargo, el inglés decidió controlar y dio tiempo a Josep Martínez para regresar y tapar el disparo del ‘5’.
Tras la jugada, el técnico rumano decidió mover el banquillo, introduciendo a Sucic, Zielinski y Bonny por Çalhanoglu, Barella y Thuram.
Las salvadas del portero belga no cesaron, pero, en la otra portería, el guardameta español se reivindicó tras su error en el primer tiempo con otra parada frente a Mbappé en el 65′. En la siguiente jugada, Brahim pudo cerrar el encuentro, pero el acierto no acompañó a los blancos y su disparo raso se marchó rozando la madera.
Bellingham se convirtió en el principal generador del juego del Real Madrid, superando por completo a Zielinski en la medular y conectando directamente con Vinícius y Mbappé para encarar la portería rival.
A pesar de ello, cuando mejor estaban los blancos, el Inter recortó distancias en el 77′. Lautaro llegó hasta la línea de fondo y, con un pase atrás, Carlos Augusto apareció desde el segundo palo para empujar el balón e inaugurar el casillero italiano.
Tras el tanto, Mourinho movió el banquillo de cara a la recta final del partido, introduciendo a Diomande y Tchouameni por Trent y Brahim. Con ello, el Real Madrid ganó verticalidad y frescura para hacer frente al cansancio y al auge del Inter tras su gol. De la misma manera, Chivu dio entrada a Mkhitaryan por el goleador Carlos Augusto en el 82′.
En el último tramo del encuentro, el repliegue de los blancos permitió a los nerazzurri generar más peligro y volcarse en ataque. Carreras entró por Vinícius, pero el cambio tardó más de un minuto en efectuarse, lo que jugó en detrimento del Real Madrid, obligado a disputar momentáneamente el encuentro con uno menos ante la tardanza del brasileño en abandonar el terreno de juego.
Espí también dispuso de minutos, sustituyendo a Mbappé al borde del final de un partido que inicia el camino del Real Madrid en la Champions League con una victoria que pudo haber acabado en goleada blanca pese al escaso control del encuentro por parte de los de Mourinho.



