El sorteo del pasado jueves en Mónaco ha emparejado al Real Madrid con un grupo exigente formado por el vigente campeón de Italia, el Inter de Milán, un Arsenal al alza campeón de Inglaterra, un Leipzig renovado y un PSV que vuelve con hambre; junto a elencos más modestos pero peligrosos como el LASK de Linz o el AEK ateniense; sumado a equipos que siempre han sido competitivos como la Roma o el Shakhtar.
Tras una temporada en blanco, nunca mejor dicho, para el conjunto de Chamartín, el Real Madrid encara una nueva temporada con ilusión y muchas caras nuevas. Como ya les hemos contado en este medio, las incorporaciones de Diomande, Dumfries, Konaté, Bernardo Silva y Cucurella, sumadas al nuevo técnico José Mourinho, entusiasman a un madridismo que sueña con poder celebrar ‘La Decimosexta’ y parale los pies a un Paris Saint Germain que amenaza con igualar el récord madridista de las tres Champions consecutivas.
En este sentido, el conjunto de Mourinho conoció ayer tras el sorteo de la fase de liga de la Champions League celebrado en Mónaco a los ocho rivales que marcarán el camino hacia el posible título a final de temporada. Thierry Henry sacó primero al Real Madrid y el sistema automático de emparejamiento asoció a los blancos con Inter de Milán, PSV Eindhoven, RB Leipzig y LASK Linz, a los que recibirá en el Santiago Bernabéu, mientras que los vikingos tendrán que desplazarse para visitar a Arsenal, AS Roma, Shakhtar Donetsk y AEK Atenas.
El formato continua sin alteraciones. Los 36 participantes comparten una única clasificación y cada equipo disputa ocho encuentros. Los ocho primeros accederán directamente a octavos de final, mientras que aquellos que terminen entre la novena y la vigesimocuarta posición tendrán que pasar por una eliminatoria previa. Para los de Mou, por tanto, el objetivo vuelve a ser claro: meterse entre los ocho mejores y ahorrarse dos partidos en un calendario que no concede tregua.
Arsenal: El gran examen fuera del Bernabéu
Si hay un nombre que sobresale entre los cuatro desplazamientos es el del Arsenal. El equipo de Mikel Arteta se ha asentado definitivamente entre la élite europea y visitar el Emirates se presenta como uno de los grandes exámenes de esta primera fase. Saka, Ødegaard, Declan Rice y compañía han convertido al conjunto londinense en un equipo capaz de dominar desde la posesión, pero también de hacer daño cuando el encuentro se rompe. Intensidad, presión y velocidad para castigar cualquier pérdida son algunas de las señas de identidad de un Arsenal que ya sabe lo que significa medirse al Real Madrid en Europa.
Será, posiblemente, el partido en el que menos margen de error tengan los blancos. El Emirates aprieta y el Arsenal ha dejado de ser ese equipo al que le faltaba un último paso para competir con los grandes. Ahora es uno de ellos, además de ser uno de los equipos más en forma de Europa. En la temporada pasada (25/26) se coronó campeón de la Premier League por primera vez en 22 años, con 85 puntos, dominando la liga con un fútbol ofensivo y veloz, cimentado en jóvenes estrellas. Además el Arsenal llegó a la segunda final de la Champions League de su historia y alcanzó los penaltis frente a un PSG que acabó levantando la orejona.
Inter: Un campeón que vuelve al Bernabéu
El otro gran nombre que dejó el sorteo fue el Inter de Milán. El conjunto de Cristian Chivu llegará al Santiago Bernabéu como uno de los rivales más exigentes de esta fase de liga. Il Nerazzurri es un equipo competitivo, difícil de romper y con una delantera formada por Lautaro Martínez y Marcus Thuram capaz de castigar cualquier error. Además, viene de una temporada 2025/26 sobresaliente en Italia, conquistando su 21º scudetto y levantó también la Coppa Italia para cerrar el curso con un doblete nacional.
Su rendimiento en Champions estuvo lejos de alcanzar las mismas cotas, dejando en Europa una de sus principales cuentas pendientes. Aun así, será una de las grandes noches del Bernabéu y tendrá un componente especial para José Mourinho, que se reencontrará con el club con el que conquistó el histórico triplete de 2010. Una Champions que, precisamente, levantó en el mismo escenario en el que ahora tendrá al Inter enfrente.
Roma: Una visita con recuerdos para Mourinho
El Olímpico de Roma será otra de las grandes paradas del recorrido madridista. La Roma vuelve a la Champions después de finalizar tercera en la Serie A 2025/26 y afronta una nueva etapa bajo la dirección de Gian Piero Gasperini, un técnico acostumbrado a construir equipos agresivos, verticales y tácticamente incómodos. A ello se suma un Olímpico que, en las grandes noches europeas, puede convertirse en un factor importante.
Pero inevitablemente buena parte de los focos estarán sobre José Mourinho. El portugués regresará a una ciudad en la que dejó huella y donde volvió a levantar un título europeo conquistando la Conference League con la Roma. Esta vez entrará al Olímpico desde el banquillo visitante. No tiene el potencial del Arsenal o el Inter, pero entre el ambiente, la propuesta de Gasperini y el componente emocional será uno de los desplazamientos más incómodos para los blancos.
PSV: Goles y vértigo desde Eindhoven
El PSV Eindhoven aparece un escalón por debajo de los grandes cocos del sorteo, pero reducir al conjunto de Peter Bosz a un rival sencillo sería un error. Su propuesta es ofensiva, valiente y especialmente vertical, una identidad que le permitió proclamarse campeón de la Eredivisie 2025/26 y alcanzar el 27º campeonato nacional neerlandés de su historia. Su aventura europea no tuvo el mismo recorrido, aunque el nuevo curso vuelve a presentar a un equipo con facilidad para encontrar la portería.
Precisamente ahí puede estar una de las claves del encuentro. El Santiago Bernabéu y la diferencia de calidad individual convierten al Real Madrid en favorito, pero el PSV no parece un equipo dispuesto a encerrarse durante 90 minutos. Si los de Bosz deciden mirar a los de Chamartín de frente y encuentran espacios para correr, el partido puede convertirse en uno de los más abiertos de esta fase de liga.
Leipzig: Juventud y velocidad en el Bernabéu
El RB Leipzig completa la parte más exigente de los encuentros que el Real Madrid disputará en casa. Los alemanes consiguieron regresar a la Champions después de finalizar terceros en la Bundesliga 2025/26, gracias en parte al ahora madridista Yan Diomande, y mantienen una fórmula reconocible: juventud, intensidad, presión alta y mucha velocidad después de recuperar el balón. Un perfil que puede hacer daño a los blancos si encuentran metros para correr a su espalda.
Además, Real Madrid y Leipzig comienzan a conocerse bastante bien después de varios enfrentamientos en las últimas ediciones de la Champions. Los alemanes ya saben lo que significa derrotar al conjunto blanco y llegarán al Bernabéu con poco que perder. El Real Madrid parte como favorito, pero será uno de esos partidos en los que habrá que controlar especialmente las pérdidas ante un equipo que vive de las transiciones, regalar espacios puede salir demasiado caro.
Shakhtar: Un viejo conocido que ya sabe hacer daño
El Shakhtar Donetsk vuelve a aparecer en el camino europeo del Real Madrid después de proclamarse campeón de Ucrania en la temporada 2025/26. El conjunto dirigido por Arda Turan mantiene varios de los rasgos que históricamente han caracterizado al club: juventud, talento técnico y velocidad para castigar al contragolpe. No dispone de las individualidades de otros grandes europeos pero sí de argumentos suficientes para aprovechar cualquier relajación.
Y el Real Madrid tiene motivos para saberlo. En la Champions 2020/21, el Shakhtar consiguió derrotar dos veces a los blancos durante la misma fase de grupos. Un precedente que sirve como advertencia ante un encuentro en el que la diferencia de calidad vuelve a colocar al Real Madrid como claro favorito. Mirar únicamente los nombres de ambas plantillas, sin embargo, sería repetir errores del pasado.
AEK: Atenas pondrá a prueba la paciencia del Madrid
El AEK de Atenas completa los desplazamientos y aparece, junto al LASK, entre los rivales más asequibles del sorteo. El conjunto griego llega después de proclamarse campeón de Grecia en la temporada 2025/26, imponiéndose en una competición con clubes históricos como Olympiacos o Panathinaikos. Su propuesta se apoyó en el bloque, la intensidad y las transiciones rápidas, con Orbelín Pineda como uno de los futbolistas con mayor capacidad para generar peligro entre líneas. Sin embargo la salida del jugador mexicano a la Liga MX, deja tocado al conjunto ateniense que se ha reforzado con incorporaciones como Arriaga del Levante o Majer del Wolfsburgo.
Sin embargo, la principal dificultad estará alrededor del terreno de juego. El ambiente de Atenas puede reducir durante algunos momentos la enorme distancia existente entre ambas plantillas y obligará a los blancos a evitar que el partido se atasque. Por calidad y experiencia, los blancos están obligados a llevarse los tres puntos, pero será uno de esos desplazamientos en los que marcar pronto puede separar una noche tranquila de un partido mucho más incómodo.
LASK: El desconocido que llega como campeón
Entre tantos nombres habituales de la Champions aparece uno mucho menos familiar para el madridismo. El LASK Linz será, sobre el papel, el rival más asequible de los ocho, pero llegará después de protagonizar una temporada histórica en Austria. El conjunto de Linz conquistó el campeonato austríaco 2025/26 y levantó también la Copa, completando un sorprendente doblete frente a equipos con mucha mayor presencia continental.
Su principal fortaleza está precisamente en el bloque, la intensidad y la confianza con la que llega después de dominar en su país. Sin embargo, la diferencia económica, deportiva y de experiencia europea respecto al Real Madrid es enorme. Por ello, cualquier resultado que no sea una victoria en el Bernabéu sería especialmente doloroso. Ante el rival más desconocido del sorteo no habrá excusas: toca imponer jerarquía.



