El tramo final de la temporada para el Real Madrid, ya prácticamente sin posibilidades de levantar ningún título tras la cruel eliminación de la UEFA Champions League en los cuartos de final ante el Bayern Múnich y, todavía con LaLiga en juego pero a nueve puntos del líder FC Barcelona, con siete partidos por delante, se puede hacer muy largo.
Este martes los ‘merengues’ reciben en el Bernabéu a un Deportivo Alavés que también está en horas bajas, apenas un punto por encima de los puestos de descenso, y deben ganar sí o sí para mantener viva la lucha por el título doméstico.
Así las cosas, la nueva meta de los dirigidos por Álvaro Arbeloa pasa por llegar aún con vida a la jornada 35, cuando enfrentan a los ‘culés’ en el Camp Nou, para evitar el humillante pasillo a su acérrimo rival, y tener la posibilidad de recortar distancias con un hipotético triunfo en el Clásico, pues incluso un empate entre ambos podría coronar a los de Hansi Flick.
Todo esto, suponiendo que ambos ganan lo que les queda hasta entonces: el Madrid tras recibir al Alavés, visitará al Real Betis y será local de nuevo ante el Espanyol; mientras que el Barça jugará ante Celta de Vigo (L), Getafe (V) y Osasuna (L). Después del Clásico, el Barça va contra el Alavés (V); Betis (C) y Valencia (V); y el Madrid ante el Oviedo (C), Sevilla (V) y Athletic Club (C).
El análisis de Arbeloa
El director técnico del conjunto blanco, Álvaro Arbeloa, ha confirmado el ya mencionado objetivo este lunes en la rueda de prensa previa al duelo contra el elenco de Vitória: «Tenemos siete partidos y hay que ganar los siete. Cuando termine la temporada, pensaremos en la siguiente y en las cosas que hay que hacer bien para ganar».
«Tenemos que hacer un buen partido, demostrar que queremos ganar y ganarnos los aplausos del Bernabéu. No vale con lo bien que lo hemos hecho el miércoles pasado, tenemos que salir a por el partido y a ganar, salir con la ambición de los grandes partidos contra cualquier equipo. Es una asignatura en la que tenemos que seguir mejorando», ha agregado respecto al partido de este martes (21.30 horas).
De igual modo, sugirió de nuevo que en LaLiga ha habido fallos arbitrales que han perjudicado a su equipo. «Hemos vivido circunstancias como las vividas en Girona (posible penalti a Kylian Mbappé que no se pitó) que hacen que sea más fácil ganar una Champions que una Liga para el Madrid, con eso se dicen muchas cosas», sentenció.
«Seguro que en verano habrá mejoras»
Cuestionado sobre si seguirá al mando la próxima temporada, Arbeloa fue claro: «Seguro que en verano habrá mejoras y con ello volveremos a pelear por ganar». Sin embargo, no ha aclarado si esas «mejoras» incluirán un nuevo DT, o si se ve todavía dirigiendo al club la próxima campaña y se refiere únicamente a los futbolistas que puedan llegar.
«No creo que haga falta ninguna revolución para intentar volver a ganar títulos (…) Es una decisión que a mí no me compete. Como he dicho muchas veces, la respuesta es la misma. No me preocupa absolutamente nada mi futuro. Me preocupan los siete partidos, en especial el de mañana. Es lo único que tengo en la cabeza y lo único importante para el Real Madrid», ha afirmado.
Asimismo, ha asegurado que mantiene «comunicación directa cada semana con el club», con el que dice tener «la suerte de tener una grandísima relación», y ha insistido en que «el único futuro» que le «preocupa» son los cotejos que les quedan. «Para todos son más importantes de lo que pueda parecer, nos va la vida en estos siete partidos y tenemos que mostrar mañana la importancia que van a tener esos partidos para nuestro equipo», ha añadido.
Ante la insistencia de los periodistas en saber cómo se encuentra tras el duro palo de la Champions, Arbeloa fue enfático: «Estoy bien. Os agradezco el interés, pero siempre estoy bien. Me considero una persona con mucha fuerza, energía, ilusión y ambición y, mientras esté en esta silla, voy a estar así».
«Nos privaron de las semifinales»
A pesar de sus palabras y de su empeño en mirar hacia adelante, el entrenador salamantino no ha perdido la oportunidad de volver a hablar sobre la noche en Múnich: «He salido a la calle y he sentido el orgullo que tiene el madridismo por el partido del miércoles, por el sacrificio y el esfuerzo que hicieron sus jugadores. El sentimiento de la calle es que nos privaron de las semifinales. Eso he podido sentir y me hace feliz», ha manifestado.
Con «nos privaron» se refiere, claramente, a la expulsión por doble amonestación de Eduardo Camavinga en el Allianz Arena cuando la eliminatoria estaba a las puertas de la prórroga, acción de la que ha vuelto a hablar sin tapujos.
«Camavinga está dolido, como todos. Fue una acción que a todas luces fue un error grave del árbitro, está claro que no sabía que tenía una tarjeta y no saberlo es un error muy grave. Es una acción con la que vas a condicionar a un jugador. Son errores que en un partido de Champions no se deberían dar. Está dolido, sabe lo que es el Real Madrid, ha ganado dos Champions con 24 años, es muy importante y ha jugado mucho y muy bien. Cuenta con mi confianza, con la del club y con el cariño del club», ha reiterado.
La juventud de la plantilla
Ya con la vista puesta en la próxima temporada, se mantenga o no como timonel del equipo, Arbeloa ha destacado la juventud de la plantilla. «Tenemos líderes, es una plantilla muy joven si la comparas con plantillas campeonas de Europa aquí, con 29 de media. Ahora tenemos una de 23-24 años. Hay muchos jugadores a los que les queremos exigir demasiado pronto, pero sí que tenemos grandes líderes y podría nombrar a muchos, con mucha experiencia y muchos años en el club, con gran personalidad. Pero también tenemos jugadores jóvenes y este no es un club de adaptación fácil, pero están trabajando bien y tengo confianza en ellos», ha detallado.
Acerca del ambiente en el vestuario, negó que exista una relación demasiado informal entre él y sus dirigidos, pero sí destacó en positivo el buen rollo que hay en el grupo. «No tengo la sensación de esa relación de colegueo o amistad. He tenido buena relación, como la he tenido con mis jugadores. Tener una buena relación no implica que no puedas apretarles o que no seas exigente. Es una relación que uno tiene que aceptar, como jugador y como entrenador», explicó.
«Lo importante es que todos tengamos ganas de venir a entrenar. Hay buen ambiente en el vestuario, pero eso no quita que no podamos decirnos las cosas que a veces no gustan a la cara. Para mí es un acierto, es como siento que debe ser un vestuario. Tengo una gran plantilla», ha subrayado.
El papel de Güler y Mbappé
También le tiró flores a Arda Güler, quien ha sido muy señalado durante gran parte de la temporada. «Han sido tres meses intensos, hemos desarrollado una gran relación. Se hablaba mucho de él, de que no podía jugar en los grandes partidos, y fíjate en las eliminatorias que ha hecho contra el City o el Bayern. Desde que he podido trabajar con él, he visto el talento que tiene, las ganas y el sacrificio que pone. Es mérito suyo, ha sabido aprender de los errores y altibajos; es un gran premio la temporada que está haciendo y es un jugador llamado a ser un jugador importante», ha valorado.
Finalmente, Arbeloa ha hablado también de Kylian Mbappé, que pese a ser el máximo goleador del equipo e inclusive de LaLiga, se mantiene en el centro de las críticas debido a que no ha sido capaz todavía de levantar algún título importante con el club.
«No puedo acabar molesto con ninguna acción de Mbappé, hizo una eliminatoria a la altura del jugador que es, con gol en cada partido. Ha trabajado mucho, nos vemos los partidos más de una vez y de verdad que estoy contento con la eliminatoria que ha hecho. Ha sido un peligro para el Bayern constantemente y es el Kylian Mbappé que queremos ver cada día», ha concluido.



