Robert Lewandowski se marcha del Barça tras cuatro temporadas en las que ha hecho lo que mejor se le ha dado: meter goles. El delantero polaco ha dejado momentos inolvidables en su paso por España, y se va como leyenda y con el cariño de los culés
La definición de goleador
El FC Barcelona es uno de los clubes que mejores ‘9s’ ha tenido en el siglo XXI. Al club de Eto’o, Ibrahimovic y Suárez se suma Lewandowski como arietes legendarios que han pasado por el club culé. «Lewy» tenía unos zapatos muy grandes que llenar, y es que su antecesor no era otro que Luis Suárez. El pistolero dejó el equipo como el tercer máximo goleador en su historia, con 195 goles en 283 partidos, por lo que Robert tenía una tarea muy complicada.
Como ha demostrado a lo largo de su carrera, meter goles para él era como para nosotros el hecho de respirar, que sale instintiva y automáticamente. Tanto es así que, en un contexto de construcción (que no plenitud) de un proyecto ganador, Lewandowski se ha convertido en el 14º máximo goleador de la historia del club.
Son 119 goles en 191 partidos, con un promedio de 0,27 goles por partido y un gol cada 118 minutos, superando en estas estadísticas al propio Suárez, Kubala y Eto’o.
Palmarés envidiable
Lewandowski se marcha con siete títulos bajo el brazo: tres Ligas, una Copa del Rey y tres Supercopas de España, lo que refleja un claro dominio nacional del Barça. El único título que se le ha resistido ha sido la Champions League, que, especialmente en el pasado curso, estuvo cerca de lograr.
En cuanto a premios individuales, ya había ganado dos The Best, dos premios al mejor jugador de la UEFA y dos botas de oro, pero todo en el Bayern, aunque al Barça llegó como vigente bota de oro (su última). En el Barça se va con un pichichi, logrado en su primera temporada, la 22/23.

Mejores momentos
El killer ha dejado momentos vitales en la consecución de logros. En su primer año, destacó por regularidad más que por situaciones clave. Para la consecución de la liga: goles que dieron puntos en Mallorca y Valencia; exhibiciones ante el Athletic y Villarreal y un doblete en el derbi para oficializar el título. En Supercopa también anotó en el clásico de la final y en Champions uno de sus mejores recuerdos, el hat trick en su primer partido europeo en el Camp Nou.
En su segunda temporada no tuvo tantos momentos estelares, ya que fue la peor de las cuatro y no consiguió ningún título. A pesar de ella, el año siguiente firmó una grandísima campaña, la mejor para muchos en el club catalán. Dobletes en el 0-4 del Bernabéu, en el épico 4-5 frente al Benfica y en la ida de Cuartos ante el Dortmund. También goles clave en liga como frente al Atleti para iniciar la remontada en el Metropolitano.
Por último, en esta temporada, a pesar de jugar menos minutos, también ha tenido momentos importantísimos. Goles que dan puntos ante el Atlético, Oviedo y Osasuna; hat trick ante el Celta y gol en la final de Supercopa ante el Madrid.
«El capítulo más increíble de mi carrera»
Cualquiera diría que Lewandowski, después de una trayectoria espectacular en el Bayern, donde lo ganó todo y mereció algún balón de oro, definiría su etapa en el Barcelona como el mejor capítulo de su carrera. Pues sí, así lo ha expresado en su mensaje en redes.
Porque vino en un momento donde el Barça se tambaleaba, donde había tocado fondo, siendo él uno de los mejores del mundo. Porque vino con un proyecto deportivo paupérrimo y una ruina económica nunca antes vista en el club. Porque vino en sus últimos coletazos, con 33 años y, según muchos, a retirarse, pero no, no fue así. Porque vino para resucitar a uno de los clubes más grandes del mundo, y lo consiguió. Porque vino como estrella, pero se marcha como leyenda.



