El Real Madrid vence al Racing Club en El Sardinero gracias a los goles de Mbappé, Bellingham y Diomande en la primera mitad y mantuvieron el resultado en el segundo acto para sumar otra portería a cero.
El Real Madrid encarriló el encuentro ante el Racing Club con una primera parte en la que la presión tras pérdida y la verticalidad marcaron las diferencias. Mbappé abrió el camino desde el punto de penalti y, mientras los montañeses intentaban reaccionar, Bellingham y Diomande castigaron sus desajustes para ampliar la ventaja. Así, los de Mourinho, respaldados por Courtois y una defensa que apenas concedió oportunidades, se marcharon al descanso con un contundente 0-3 y el partido bajo control.
El Racing Club aprovechó las imprecisiones del Real Madrid tras el descanso para ganar protagonismo con el balón, pero su mejoría no bastó para recortar distancias ante la solidez defensiva blanca. Mientras los montañeses buscaban meterse en el partido, Mbappé se topó con la madera y Mourinho recurrió al banquillo para dosificar esfuerzos. La entrada de Endrick reactivó el ataque visitante en la recta final, aunque el gol anulado a Bellingham por fuera de juego impidió ampliar el 0-3 que los blancos conservaron hasta el cierre.
Primera mitad: Un vendaval rosa antes del descanso
El Real Madrid se hizo con el control del partido desde el inicio. Los blancos, hoy de rosa, llevaron la batuta con un juego muy vertical por ambas bandas y una presión tras pérdida que puso en serios problemas al Racing Club. En los primeros minutos, Julen Agirrezabala sostuvo a los suyos, pero Mbappé abrió el marcador en el minuto 11 desde los once metros, tras un dudoso penalti de Prati sobre el propio nueve.
Los montañeses trataron de responder inmediatamente, pero Iker Luque no pudo superar a Courtois, que volvió a la titularidad tras superar un proceso gripal que le impidió jugar el Clásico (1-2). Pese a ello, los de José Alberto López sacaron a relucir su orgullo y subieron las pulsaciones, aunque sin una idea clara. Esto permitió a los de Mourinho aprovechar los contraataques y poner tierra de por medio. Tras una pérdida del Racing Club, Mbappé recibió de espaldas, abrió para Güler y el turco envió un balón en largo a Bellingham, que llegó desde segunda línea, se plantó solo ante Agirrezabala y lo superó para definir a puerta vacía en el minuto 21.
Los locales quisieron responder de nuevo de inmediato; sin embargo, sus intentos no surtieron el efecto esperado gracias a la solidez de la zaga madridista. Desafortunadamente para los racinguistas, Mantilla tuvo que ser sustituido por Pedro en el minuto 28 por una lesión en la rodilla derecha tras un choque con Cucurella.
El Real Madrid no perdió los nervios ante la subida de revoluciones del Racing Club y, con un juego muy combinativo, se asomaba al área rival con facilidad y con muchas opciones. Fruto de ello, los de Mourinho dispusieron de un córner a favor y, en el rechace, Diomande enganchó la pelota desde la frontal para quitar las telarañas de la escuadra en el minuto 36.
Los de José Alberto López trataron de recortar distancias antes del entreacto, pero los ataques blanquiverdes fueron muy inocentes y el buen planteamiento defensivo del Real Madrid mantuvo el marcador sin cambios.
Segunda mitad: La reacción local se queda sin premio
Los blancos perdieron concentración y cometieron muchas imprecisiones en la salida de balón, lo que permitió a los locales llegar con cierta facilidad a la portería de Courtois.
Pasado el cuarto de hora, los de Mourinho reaccionaron y Mbappé pudo hacer el cuarto tanto del encuentro, pero se topó con la madera. Para aprovechar el buen momento de los suyos y dificultar la circulación de balón del Real Madrid, José Alberto López movió el banquillo. Se marcharon del campo Pablo Ramón y Zabiri, que dejaron su sitio a Sainz-Maza y Pablo García.
Por su parte, el técnico portugués introdujo a Brahim por Güler en el minuto 66 para dosificar esfuerzos y contrarrestar las incorporaciones del rival. El Racing Club mejoró su salida de balón, lo que le permitió aumentar su porcentaje de posesión y masticar las jugadas con mayor claridad. En el minuto 72, los locales reclamaron una mano de Tchouaméni, pero, tras la revisión, la acción no fue sancionada con penalti, lo que aumentó el descontento de la grada de El Sardinero.
Camavinga saltó al césped por Bernardo Silva, mientras que, en las filas racinguistas, Almeida y Guliashvili sustituyeron a Iván Martín e Íñigo Vicente. Con el paso de los minutos, los cambios reflejaron enfoques opuestos: los madridistas entraron para cerrar el encuentro y evitar sorpresas, mientras que las sustituciones locales tuvieron como objetivo volver a meter al equipo en el partido.
En la recta final, Endrick entró por Diomande y, con el brasileño en el terreno de juego, el Real Madrid sumó más electricidad en la zona de tres cuartos. Fruto de ello llegó el tanto de Bellingham en el minuto 90+1, aunque el gol no subió al luminoso por fuera de juego del inglés. El nueve también buscó su gol desde fuera del área, pero el balón no cogió la rosca que esperaba y se marchó por la línea de fondo.
Los de José Alberto López pelearon hasta el final y, con dos saques de esquina en las últimas jugadas, buscaron el tanto de la honra. Sin embargo, la zaga madridista contuvo los intentos del Racing Club y aseguró otra portería a cero.



