El Atlético de Madrid ha recibido un mazazo inesperado cuando todavía saboreaba la goleada europea ante el Tottenham. Pablo Barrios, el «faro» de la medular para Diego Pablo Simeone, ha vuelto a caer lesionado durante el entrenamiento de este jueves. Tras reaparecer apenas unos minutos en Champions tras un mes de ausencia, el canterano ha sufrido un nuevo pinchazo muscular que le mantendrá alejado de los terrenos de juego aproximadamente un mes, poniendo en serio riesgo su presencia en la gran final de la Copa del Rey.
Un jarro de agua fría en el Cerro
La sesión de entrenamiento transcurría con normalidad hasta el partidillo final. Barrios, que apuntaba a la titularidad para el duelo liguero ante el Getafe, sintió un dolor agudo en su muslo derecho que le obligó a retirarse cojeando visiblemente. Las pruebas médicas realizadas por los servicios del club han confirmado los peores presagios: una lesión muscular en el muslo derecho.
Aunque se trata de la misma pierna que le mantuvo en el dique seco durante febrero, desde el club se apresuran a aclarar que no es una recaída, sino una dolencia en un músculo diferente. Sin embargo, para efectos prácticos, el resultado es el mismo: el «8» debe volver a empezar de cero.
El Atleti pierde a su pieza clave
La baja de Barrios es un golpe durísimo para el esquema de Simeone. El técnico argentino ha repetido en numerosas ocasiones que el canterano es un jugador «diferente e intocable» por su capacidad de romper líneas y su despliegue físico. Su ausencia se notará especialmente en la vuelta de los octavos de final en Londres y en unos hipotéticos cuartos de final de la Champions League.
Pero la fecha que más preocupa a la afición es el 18 de abril. El Atleti se juega el título de la Copa del Rey ante la Real Sociedad en Sevilla y los plazos de recuperación sitúan el regreso de Barrios en una fecha peligrosamente cercana a la final. Llegar llegaría, pero tras haber disputado solo 25 minutos de competición oficial en los últimos dos meses, lo que supone un déficit de ritmo competitivo alarmante para una cita de tal magnitud.



