El balance del Atlético de Madrid en esta temporada 25/26 deja una sensación bastante rara entre la afición rojiblanca. El equipo de Simeone ha vuelto a competir en todas las competiciones importantes del futbol europeo, llegando lejos tanto en la Champions League como en la Copa del Rey, pero otra vez se queda esa sensación de que pudo haber sido mucho más. Al final, el Atlético termina la temporada sin títulos y con una mezcla de orgullo y decepción difícil de explicar.
Una liga irregular que terminó de la peor manera
En LaLiga, el Atlético de Madrid acabó cuarto, asegurando plaza para la próxima Champions League, algo que siempre es importante para el club. Aun así, sabe a poco viendo cómo había ido gran parte de la temporada. Los rojiblancos llegaron vivos a la última jornada peleando el tercer puesto contra el Villarreal CF en La Cerámica.
Al Atleti le valía el empate para quedar tercero y terminó llevándose un durísimo 5-1. Un partido en el que el equipo estuvo completamente superado y donde los errores defensivos condenaron a unos jugadores que parecían bloqueados desde el principio. Fue uno de esos días donde todo sale mal y donde ni los cambios ni las ideas del Cholo funcionaron.
Lo peor no fue solo perder, sino la imagen. Porque una cosa es caer compitiendo y otra muy distinta acabar recibiendo una goleada cuando te estás jugando algo importante.
La Copa del Rey rozando con los dedos
Si hay una competición que dejó especialmente tocada a la afición fue la Copa del Rey. El Atlético hizo un torneo muy serio, eliminando rivales difíciles y mostrando probablemente su mejor versión del año en varios partidos. Hubo noches muy buenas, goles importantes y hasta algún golazo que levantó al Metropolitano.
Pero la final contra la Real Sociedad terminó siendo otro golpe durísimo. Tras un partido igualadísimo, todo se decidió en los penaltis y ahí la suerte no cayó del lado rojiblanco. Perder una final así duele muchísimo porque el equipo estuvo realmente cerca de levantar el título.
La Champions League volvió a escaparse
En Europa el Atlético volvió a demostrar que sigue siendo un equipo muy incómodo para cualquiera. Llegar a semifinales de Champions League no es nada fácil y el equipo dejó fuera a clubes muy importantes del continente.
La eliminatoria contra el Arsenal estuvo igualadísima. La ida terminó 1-1 en un ambiente espectacular en el Metropolitano, dejando todo abierto para Londres. Y en la vuelta llegó la polémica. Los ingleses ganaron 1-0 en un partido donde el Atlético reclamó varias decisiones arbitrales bastante discutidas.
Muchos aficionados siguen pensando que el equipo mereció más y que ciertos detalles terminaron decidiendo la eliminatoria. Al final, los gunners acabaron pasando a la final y el Atlético volvió a quedarse a las puertas de pelear por la Champions League.

¿Y ahora qué?
El gran debate ahora mismo en el entorno rojiblanco es si este proyecto todavía puede aspirar a ganar títulos grandes o si necesita cambios importantes. El Atlético sigue siendo uno de los equipos más respetados de España y de Europa, pero cada temporada que pasa sin levantar títulos deja más dudas.
También habrá que ver qué pasa este verano con varios jugadores importantes y si el club decide reforzar ciertas posiciones donde el equipo ha sufrido bastante este año.
Además, esta temporada también deja un momento especialmente emotivo para la afición: la despedida de Antoine Griezmann. El francés pone fin a su etapa en el Atlético de Madrid después de convertirse en una de las grandes leyendas recientes del club. Entre goles, asistencias y auténticos golazos, Griezmann ha sido durante años uno de los jugadores más importantes del equipo y una referencia absoluta para el atlético.
El balance del Atlético de Madrid en la temporada 25/26 no es un fracaso absoluto, porque llegar lejos en todas las competiciones tiene muchísimo mérito. Pero tampoco puede considerarse una gran temporada viendo lo cerca que estuvo el equipo de tocar algo importante y cómo acabó todo.



