El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio ‘Chiqui’ Tapia, ha rechazado que la Finalissima entre las selecciones de Argentina y España se juegue en el Santiago Bernabéu, ante la imposibilidad de que se realice en Doha, Catar, el próximo 27 de marzo, sede y fecha para la que estaba prevista originalmente la disputa de este partido.
«Nos vamos a poner a trabajar, porque España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental (de Buenos Aires)», dijo el jueves el máximo dirigente del fútbol argentino, ante las informaciones filtradas por algunos periodistas y medios que aseguraban que el estadio del Real Madrid se erigía como la opción más viable.
Tras sus declaraciones, ‘Chiqui’ Tapia ha ido más allá y se ha reunido este mismo jueves con el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, para manifestarle su rechazo a que Argentina juegue la Finalissima en condición de visitante, e intente encontrar una solución que agrade a ambas partes.
Así las cosas, el partido entre el campeón de la Copa América y el campeón de la Eurocopa está en el aire, toda vez que la capital catarí siga sin poder garantizar lo necesario para su disputa debido al conflicto bélico en Oriente Próximo.
Londres, Milán, Roma o Nueva York, otras opciones
Otras opciones que se han barajado como posibilidades, además del Santiago Bernabéu, que efectivamente ha sido la que ha retumbado con más fuerza en las últimas horas, han sido Wembley, San Siro, el Olímpico de Roma o el MetLife de Nueva York.
El Monumental de Buenos Aires, sede propuesta por ‘Chiqui’ Tapia, estaría descartado al menos para la fecha pactada inicialmente, el 27 de marzo, ya que ese día albergará un recital de AC/DC. La postergación o incluso la cancelación de este encuentro también sería una opción si no se llega a un acuerdo, pues el ajustado calendario de los futbolistas tampoco permite un cambio de fechas.



