Marc Pubill no solo ha ganado centímetros en la zaga del Atlético de Madrid, sino que ha conquistado el corazón de una grada que valora la entrega por encima de todo. En una charla reposada en RNE, el defensa de 22 años ha repasado su meteórico ascenso desde que aterrizó del Almería por 16 millones de euros, dejando claro que su relación con el club fue un auténtico flechazo.
Un romance a primera vista
El defensor comparó su llegada al Metropolitano con una historia de amor de las que terminan en el altar. Para Pubill, bastó una semana para comprender la idiosincrasia del club. «Fue como esa primera cita en la que sabes que esa chica será tu mujer», confesó con naturalidad. En apenas siete días, el catalán ya había interiorizado los mandamientos del «Cholismo»: el creer siempre, el no dejar de luchar y, por supuesto, el innegociable partido a partido.
La ‘mili’ de central con Simeone
Aunque llegó como un lateral con proyección, Diego Pablo Simeone vio en sus 1,93 metros las condiciones ideales para ser el guardián del área. Pubill reconoció que el proceso de adaptación no fue sencillo, sintiéndose algo perdido en los primeros entrenamientos al tener que aprender conceptos nuevos sobre coberturas y posicionamiento.
Sin embargo, el joven zaguero destacó la velocidad del aprendizaje gracias a la tutela del técnico argentino y al nivel de sus compañeros. «He tenido a los mejores profesores posibles», señaló en referencia a Giménez, Le Normand y Lenglet, a quienes observó con lupa durante sus meses de suplencia antes de asaltar la titularidad. Una progresión que muchos ya comparan con la que vivió Sergio Ramos en sus inicios: «Ojalá pudiera ser un central así, estaría muy bien», admitió.
El sueño de la Roja y el ejemplo de Llorente
Con la lista de Luis de la Fuente en el horizonte, Pubill no oculta su ambición. Al igual que visualizó su éxito en el Atleti cuando no jugaba, ahora manifiesta su deseo de vestir la camiseta de la selección española para el Mundial. «Me siento preparado y muy cómodo en esta posición», sentenció, subrayando que su polivalencia para actuar como lateral es un grado extra.
En el plano personal, Marc sorprendió al hablar de su obsesión por el cuidado físico, aunque admitió que todavía está un escalón por debajo del «gurú» del vestuario, Marcos Llorente. Pubill ha adoptado rutinas de luz roja, gafas especiales y exposición al frío, siguiendo la estela de un grupo que cuida el detalle al milímetro.
Presente y futuro: Griezmann y la Copa
Marc Pubill terminó la entrevista con la mirada puesta en la final de la Copa del Rey y en el futuro de la gran estrella del equipo. Sobre Antoine Griezmann, fue tajante: «No quiero que se vaya, es un jugador espectacular». Con la seguridad que le caracteriza en el campo, Pubill cerró su intervención reafirmando que este Atleti, que supo sufrir en el Camp Nou y disfrutar ante el Tottenham, está listo para todo.



