El Real Madrid sobrevivió al empuje final del Sevilla gracias a las paradas de Courtois y a un gol polémico de Vinícius. Los de Luis García Plaza compitieron hasta el final y pese a la derrota, pudieron celebrar la confirmación de su permanencia en la primera división del fútbol español.
El Sevilla comenzó el partido con más intensidad, empujado por el ambiente del Sánchez Pizjuán y por la necesidad de sumar para acercarse a la salvación. Los de Luis García Plaza generaron peligro desde la presión, los centros laterales y la actividad de Oso, pero se encontraron con un Courtois seguro y con la falta de precisión en los últimos metros. El Real Madrid, más incómodo en el inicio, fue creciendo con el balón y aprovechó su primera gran ocasión para adelantarse con un gol de Vinícius marcado por la polémica tras una posible falta previa de Mbappé.
En la segunda mitad, el Sevilla agitó el partido desde el banquillo y llevó el encuentro a un escenario más abierto, con llegadas constantes por bandas y varias ocasiones claras para empatar. Sin embargo, el Real Madrid resistió gracias a Courtois, a los cortes defensivos en momentos clave y a su amenaza permanente al espacio con Vinícius, Mbappé y Mastantuono. Los blancos perdonaron la sentencia, pero supieron sobrevivir al arreón final de un Sevilla que compitió hasta el último minuto sin encontrar premio.
Primera mitad: el Sevilla aprieta, Courtois sostiene y Vinícius marca en la jugada de la polémica
El Sevilla salió con una marcha más desde el pitido inicial, empujado por el ambiente del Sánchez Pizjuán y por la necesidad clasificatoria. Los de Luis García Plaza buscaron un partido vertical, con mucha intensidad tras pérdida y aprovechando el viento a favor para cargar rápido sobre el área madridista. Oso fue el gran agitador del inicio y generó las primeras llegadas peligrosas, primero con un disparo lejano y después obligando a Courtois a firmar una gran parada en el 5′ tras un zurdazo ajustado al palo.
El Real Madrid sufrió mucho en salida durante los primeros compases y apenas logró enlazar posesiones largas ante la presión sevillista. Maupay y Akor Adams amenazaron constantemente al espacio y el delantero nigeriano estuvo cerca de encontrar remate en dos centros peligrosísimos que atravesaron el área pequeña. Con todo, los de Arbeloa comenzaron a estabilizar el encuentro a través de la posesión y encontraron el golpe en la primera acción clara que tuvieron.
En el 15′, Mbappé controló un balón dentro del área y descargó para Vinícius, que definió con un disparo raso para poner el 0-1. La acción desató la indignación del sevillismo, que reclamó una falta previa del francés sobre Carmona por un golpe con el brazo en el control. Ni Sánchez Martínez ni el VAR consideraron punible la acción y el tanto terminó subiendo al marcador en medio de una gran tensión ambiental.
El gol afectó al Sevilla, que perdió precisión en los últimos metros pese a seguir llegando con frecuencia a zona de tres cuartos. Vargas probó suerte con un remate alto y Maupay también buscó el disparo en varias acciones, aunque la defensa madridista se mostró firme en el repliegue y bloqueó numerosos intentos locales.
Mientras tanto, el Real Madrid comenzó a sentirse más cómodo con espacios. Vinícius fue el principal foco ofensivo y protagonizó varios duelos calientes con Kike Salas y la grada del Pizjuán, llegando incluso a encararse con aficionados tras recibir insultos y el lanzamiento de una botella durante la celebración del gol.
Brahim generó peligro tras una buena recuperación en área rival y Mbappé estuvo cerca de ampliar la ventaja en el 39’, con un disparo al palo largo que se marchó rozando la madera. El Sevilla cerró la primera mitad intentando empujar desde centros laterales y acciones rápidas, pero sin encontrar claridad en el último toque ante un Real Madrid cada vez más sólido y cómodo con el escenario del partido.
Segunda mitad: Courtois sostiene al Madrid y el Sevilla muere compitiendo
La segunda mitad comenzó con un Real Madrid mucho más controlador desde la posesión. Los de Arbeloa bajaron el ritmo del encuentro y monopolizaron la pelota ante un Sevilla que optó por esperar algo más atrás antes de volver a acelerar el partido. Tchouaméni tuvo la primera gran ocasión del segundo acto tras una buena dejada de Mbappé, pero Castrín apareció providencial para bloquear el disparo.
El Sevilla movió rápido el banquillo en busca de agitar el encuentro. Luis García Plaza introdujo a Ejuke, Alexis Sánchez y Agoumé para ganar profundidad y frescura en campo rival. Los cambios reactivaron al conjunto hispalense y el partido pasó a convertirse en un ida y vuelta constante, precisamente el escenario que menos convenía a un Real Madrid con Vinícius y Mbappé al espacio.
Alexis estuvo a punto de empatar en el 55’, tras un centro raso de Suazo que atravesó el área pequeña sin encontrar rematador. Poco después, Akor Adams volvió a amenazar a la espalda de la defensa blanca, aunque Huijsen apareció con un corte salvador cuando el delantero ya armaba el disparo frente a Courtois.
El conjunto de Arbeloa también encontró espacios para correr y generar peligro. Kike Salas sostuvo al Sevilla con una acción defensiva espectacular ante Mbappé cuando el francés ya encaraba solo a Vlachodimos. Minutos después, Vinícius encontró al propio Mbappé dentro del área con un pase atrás clarísimo, pero el francés mandó el remate por encima del larguero cuando el 0-2 parecía hecho.
El Sevilla seguía empujando desde las bandas y con centros laterales constantes, mientras el Pizjuán se metía de lleno en el partido viendo cerca el empate. Sin embargo, cada pérdida sevillista dejaba al Real Madrid en disposición de correr. En una de esas transiciones, Vinícius volvió a romper al espacio y asistió a Mastantuono, cuyo disparo desde la frontal se estrelló violentamente contra el palo en el 72’.
El Real Madrid incluso llegó a encontrar el segundo gol pocos minutos después. Mbappé definió con mucha calidad tras regatear a Vlachodimos, pero la acción quedó invalidada por fuera de juego previo del francés.
Con el paso de los minutos, el encuentro se convirtió en un asedio emocional del Sevilla más que futbolístico. Juanlu, Ejuke e Isaac Romero intentaron generar superioridades desde los costados ante un Real Madrid cada vez más hundido cerca de Courtois. Akor Adams tuvo otra clarísima con un cabezazo en plancha que atrapó el guardameta belga y, poco después, Isaac aprovechó un grave error de Huijsen en salida para quedarse frente al portero, aunque su remate salió demasiado blando.
Arbeloa refrescó el ataque dando entrada a Gonzalo, Trent Alexander-Arnold y el canterano Álvaro Leiva, que debutó con el primer equipo en los últimos minutos. El Sevilla volcó definitivamente el partido sobre el área madridista y Courtois volvió a convertirse en el gran sostén blanco.
Ya en el añadido, Kike Salas rozó el empate con un zurdazo potentísimo desde la frontal que desvió Courtois con una parada espectacular. Fue la última gran ocasión de un Sevilla que murió atacando, pero que volvió a chocar contra la pegada y la resistencia competitiva de un Real Madrid que sobrevivió en Nervión con sufrimiento y eficacia.



